Cómo alimentarse sano en otoño

Cómo alimentarse sano en otoño

Ha llegado el otoño y con éste las condiciones climáticas cambian, y más importante aún, las exigencias hacia nuestro organismo, siendo el aumento en

La prevención es determinante para una vejez saludable
Científicos argentinos descubren una bacteria que podría alargar la vida a 120 años
Cómo tener una alimentación sana en verano
Share on Facebook0Tweet about this on Twitter

Ha llegado el otoño y con éste las condiciones climáticas cambian, y más importante aún, las exigencias hacia nuestro organismo, siendo el aumento en la demanda de energía el factor principal al que debemos atender, por lo cual alimentarnos acorde con estas necesidades es cuidar nuestra salud.

Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar resfríos, gripes, debilidad en el cuerpo y otras complicaciones, debido a que el sistema inmune va perdiendo vitaminas con el consumo de alimentos típicos de la estación actual.

El problema, advierten especialistas, es que durante el verano consumimos vegetales frescos y frutas en cantidad, pero cuando llega el otoño, con los descensos en la temperatura, a veces cambiamos bruscamente nuestra alimentación, lo que causa una disminución en los nutrientes que había en los cítricos o en los vegetales.

Lo aconsejable es fortalecer el sistema inmune con una alimentación rica en vitaminas y minerales, que incrementen las defensas naturales del organismo, con dosis adecuadas de nutrientes. Por ejemplo, con el consumo de frutas y verduras de la estación.

En otoño e invierno, por ejemplo, debemos contar con un mayor aporte de vitamina C que nos permita fortalecer nuestro sistema inmune y prevenir los síntomas del resfrío. Podemos consumir, por ejemplo, pomelos, naranjas, mandarinas y kiwis, entre otras frutas, llenas de nutrientes y en estado óptimo de maduración y que ayudan a superar la falta de energía que a veces caracteriza a esta época.

No se trata de cambiar del todo nuestros hábitos alimenticios de la estación, sino de modificar algunas costumbres para complementar los nutrientes que solemos consumir, incorporando comidas más energéticas, calóricas y con mayor temperatura, como caldos, sopas, guisos, tortillas y cocidos, que ayudan a enfrentar el frío. En el caso de la ingesta de líquido, se debe mantener la cantidad de agua diaria, pero evitando el hielo y prefiriendo aguas de hierbas o zumos más tibios.

Los chicos deben comer similar a los adultos, y para ellos, al igual que para los más grandes, la recomendación es mantener y reforzar en su dieta la ingesta de legumbres, ya que para esta época son especiales por su aporte calórico, contribuyendo al organismo con proteínas y hierro.

Es importante resaltar que no se trata de comer en exceso, sino de cuidar lo que comemos, además antes de ingerir por cuenta propia suplementos vitamínicos, hay que consultar a un especialista, quien evaluará y propondrá un plan de alimentación que fortalezca y mantenga sano el organismo.

Fuentes: bibiochile.cl / diariohoy.net

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter

COMMENTS