Altos del Sol, un country en Ituzaingó con privilegios

Altos del Sol, un country en Ituzaingó con privilegios

El gobierno instruye a sus fuerzas de seguridad para que desobedezcan ordenes judiciales y prepara una resolución para respaldarlos
Cayó una banda narco en Villa Udaondo
Carlos Acuña: “la gestión municipal actual está agotada, cumplió un ciclo”

Dicen en el barrio que con la plata llegan también los privilegios. Dicen que es una de las peores injusticias, porque la gente está acostumbrada a soportarla, Aquí el dicho popular se hace carne, sin medias tintas.

Estamos en Tabaré al 800. Sobre esta calle en el limite noreste del Distrito en Villa Udaondo: a mi Izquierda está el barrio Haras Miriam, un barrio de trabajadores que con mas de 20 años de luchar para construir su vivienda propia, viven sin gas, sin cloacas, sin agua corriente y sobre calle de tierra… A mi derecha el barrio cerrado Altos del Sol. Una urbanización con 300 familias que se radicaron hace aproximadamente 5 años. Propiedades de lujo, parquización, seguridad privada y, sobretodo, aislamiento.
Aquí, sobre la calle Tabaré cuando se empezó a construir el Country la gente del barrio ya empezaba a sentirse aislada. “El cerco del Country a lo largo de la calle Tabaré es como un gran paredón en donde termina la ciudad”, dice una vecina. “Pero eso no es todo, ni siquiera se han tomado el trabajo de construir la vereda por fuera del cerco; es como si afuera del country vivieran en el campo; pero por dentro viven en el lujo”.

Yolanda ha dado en el clavo. Es realmente inquietante ver como a lo largo de 5 cuadras sobre Tabaré y 4 cuadras sobre Martín Castro, la vereda que debía construir el consejo de administración de del barrio Altos del Sol brilla por su ausencia. La ley es muy clara: el cerco y la vereda debe construirla el propietario frentista; esta obligación está regulada por la Ordenanza Nº 1064 que dice en su art. 1 que “Todo propietario de terrenos baldíos o edificados, con frente a la vía publica, esta obligado a iniciar dentro de los sesenta días hábiles de la notificación, la construcción, reparación o codificación en su caso, de la cerca y acera”.

La ley tiene dos principios rectores: por un lado la solidaridad del vecino frentista, que aun cuando la vereda se trata de propiedad pública debe aportar con su patrimonio para permitirle a sus vecinos transitar por la ciudad y por otro contribuir a la urbanización ayudando al Estado Municipal a mejorar el entorno urbano. Raúl Correa, un vecino comprometido y solidario con su barrio nos dice: “La calle Tabaré es como si no existiera; nunca el Municipio ha hecho mejoras, a tal punto que ni siquiera se ha tomado la molestia de pedirle al Country que haga su vereda. A nosotros nos indigna tanto privilegio para quien tiene plata y tanto abandono a quienes no la tenemos.”

El estado actual del exterior del cerco que limita con el country es intransitable, una zanja abierta, pastizales y arboles abandonados son el paisaje común. Insectos, aguas estancadas y cables tirados son el peligro permanente para los niños del barrio que juegan en la calle. Pero esto no es todo: lo más llamativo es el contraste entre las dos veredas. La que esta sobre el frente del barrio Haras Miriam y el barrio Municipal, prolijamente cuidada por sus vecinos. Allí se hace notar la solidaridad del que menos tiene, del que sin recursos siempre se las arregla para mejorar su entorno. Del otro lado, la selva.

Tener plata, dicen aquí, tiene sus privilegios y el Municipio, quien debería velar por la igualdad ante la ley, como en tantas otras cosas, esta ausente.

El Reclamo
Los vecinos cansados de pedir a la Delegación de Villa Udaondo que intervenga han optado hoy por juntar firmas y presentar ante el Concejo Deliberante un pedido para que se obligue al Barrio cerrado a construir la vereda reglamentaria. El petitorio que nos muestra Fabián Sotelo un vecino que recorrió casa por casa pidiendo solidaridad lleva mas de 150 firmas.
En el Municipio nos indican que el pedido firmado por los vecinos convertido ya en proyecto de resolución; debe ser aprobado por el Concejo Deliberante. Luego se debe notificar al Concejo de administración del barrio privado que esta incumpliendo la ley y a partir de allí, el country tendrá sesenta días para comenzar los trabajos de la vereda perimetral. En caso de que tampoco así construya la comuna debería hacer la acera con cargo a Altos del Sol; es decir cobrarles luego el total del costo a los propietarios del barrio privado.

Tabaré una calle que separa algo más que dos veredas
Nunca entenderé el porqué de estas injusticias eternas y no me refiero a la injusticia social que marca a fuego, me refiero a la indiferencia; al privilegio del que ostenta dinero y a la falta de solidaridad, al “no me importa”. Aun así nuestro consuelo es haber encontrado en este lugar, el barrio Haras Miriam, paradójicamente, a familias que viven sin gas sin agua sin cloacas y sin pavimento pero con una enorme solidaridad, siempre dispuestas a dar una mano, a acompañar al que la pasa mal, al que la vida castigó. Entre todos luchan por su barrio, por lo que falta, con o sin ayuda del Municipio; luchan por ellos mismos y por sus hijos. Tabaré es una calle que separa algo más que dos veredas.

La solidaridad es cuestión de clase
Dicen también aquí, que cuando llegaron las primeras familias al Country, les pedían desesperadamente a los vecinos de Haras Miriam que les permitieran usar el tendido de cable telefónico que llega al barrio para poder ingresar al country con telefonía básica. Los vecinos solidarios permitieron en forma clandestina que muchas familias del Altos del Sol usaran sus líneas para poder estar comunicados. Ahora que le reclaman que construyan la vereda perimetral y aporten a la mejora del barrio (del lado de afuera) solo hay oídos y teléfonos sordos. La solidaridad es cuestión de clase dicen; o al menos aquí es así

Juan E. Calderón

[email protected]

COMMENTS