Calles Solidarias necesita alimentos no perecederos para seguir ayudando a personas en situación de calle

Calles Solidarias necesita alimentos no perecederos para seguir ayudando a personas en situación de calle

Desde hace 6 años un grupo de voluntarios acompaña a personas en situación de calle y en condiciones precarias de vivienda a través de un cálido plato

Un asteroide “potencialmente peligroso” pasará cerca de la Tierra
Violencia de género contra una trabajadora del ferrocarril Sarmiento en la Estación Ituzaingó y Castelar
Movimientos sociales se concentran en las sedes de ANSES para reclamar planes de empleo
El camión para tramitar el DNI estará en Villa Udaondo el 28 y 29 de abril

Desde hace 6 años un grupo de voluntarios acompaña a personas en situación de calle y en condiciones precarias de vivienda a través de un cálido plato de comida. Se trata de la ONG ‘Calles Solidarias’ que todos los miércoles y domingo se reúne en la plaza La Roche de Morón y cocina para más de 300 personas. Allí asisten familias en estado de vulnerabilidad que habitan el centro de Morón, o que vienen desde otras localidades del Oeste como Merlo, Paso del Rey o Moreno.

El proyecto surge en mayo de 2013 cuando tres adolescentes, alumnos del colegio Inmaculada de Castelar, decidieron salir de la comodidad y empezaron a cocinar para personas en situación de calle que transitaban alrededor de la Plaza La Roche. La convocatoria empezó a crecer y en muy poco tiempo la comunidad de Morón, Castelar e Ituzaingó se sumó al grupo que luego se consolidó en lo que hoy se conoce como la ONG.

En ese momento se entregaban dos ollas los días miércoles y otras dos los días domingo. Hoy se entregan 3 ollas cada día cuenta Luciana, una de las organizadoras de Calles Solidarias, que reconoce que el año pasado tuvieron que aumentar una olla para cada día porque era cada vez más la gente que se acercaba. Empezamos con 4kg, después 5, después 6. Si fuese por las fuentes, deberíamos estar llenando cinco ollas comenta, debido a que cada olla se llena a tope.

Además de que la crisis conlleva a que sean cada vez más las personas que se encuentran en situación de emergencia alimentaria, hay casos de reincidencia en los que ciertas familias que habían dejado de ir a las ollas, porque uno de los sostenes había conseguido trabajo, por distintos motivos tuvieron que volver. Muchos vienen a la plaza a buscar la cena y llevársela a sus hijos, o por ahí viene un familiar que retira 4 o 5 viandas para llevarlas a la casa relata Luciana que estima que un 15% de las 300 personas que asisten están en situación de calle, mientras que el resto vive en condiciones precarias o están en alguna pensión.

Más allá de brindar el plato de comida, bebida y un postre, Luciana destaca que uno de los objetivos más importantes de la ONG es el acompañamiento emocional. Lo que queremos es incluir a la gente. Intentamos llevarles alegría, festejo, demostrarles que podemos modificar, aunque sea un ratito esa realidad triste que tienen, y sobre todo sentirse parte de algo. Por eso nosotros vamos a la plaza sin ningún distintivo. Somos uno más, somos todos iguales y es lo que tratamos transmitir.

Y ese gesto de ser uno más y compartir alegría junto con ellos se ve representado cuando festejan sus cumpleaños, o fechas especiales como las pascuas, el día del niño, Navidad, entre otras. En la plaza hay un montón de historias y los voluntarios de Calles Solidarias están allí todas las semanas para acompañar y ayudar a sus protagonistas.

Actualmente la Organización se encuentra juntando donaciones de alimentos no perecederos, ya que con la llegada de las estaciones frías se vienen las comidas más fuertes. Los alimentos que precisan son fideos, arroz, productos enlatados (arveja, lenteja, choclo, jardinera), aceite, salsas de tomate, sal, calditos, café, té y azúcar.

También es necesario que se puedan sumar voluntarios a los equipos de cocina y transporte. El método de logística para con las ollas consiste en que los cocineros preparen las comidas en sus casas y que luego puedan alcanzarlas hasta la Plaza La Roche de Morón, o bien, otros voluntarios que tengan vehículo puedan transportarlas. En caso de que los cocineros sean de zonas céntricas de Ituzaingó, Castelar o Morón, los miembros de Calles Solidarias se pueden acercar a buscar las ollas. En el caso de que sean más lejanos, necesitan que ellos mismos lleven la cena.

La ONG aclara por medio de sus redes sociales que no junta donaciones de ropa. Además está empezando a reunir ovillos de lana y agujas de tejer para la acción que realiza en mayo donde a través de varios retazos de lana arman frazadas para las familias que pasan el invierno en las calles.

Los puntos de recepción para las donaciones son en los siguientes comercios que se encuentran distribuidos por Zona Oeste.

Castelar:  Medialunas del Abuelo (Arias 2319)

Ituzaingo: Medialunas del Abuelo (Las Heras 195)

Gimnasio Feedback (GraL. Alvear 1110)

Ramos Mejía: Heladería Tasty (Alvarez Jonte 99)

Boxes (Chile 5)

Merlo: Ferrecom (Juncal y Perú)

O bien se puede contactar a la ONG mediante sus redes sociales para acordar directamente con ellos.

Por Julián Tagliaferro

COMMENTS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0
Si queres recibir noticias en tiempo real, mandanos un OK