Demasiada presión

Demasiada presión

Deportivo Morón cedió ante un Almagro que lo obligó al error y caía por 2 a 0 antes de los incidentes que obligaron a decretar la suspensión del parti

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Deportivo Morón cedió ante un Almagro que lo obligó al error y caía por 2 a 0 antes de los incidentes que obligaron a decretar la suspensión del partido con un cuarto de hora por disputarse

El fútbol de estos tiempos posee en la presión como sistema de defensa, un condimento distintivo. La búsqueda del error rival que antes se buscaba a través de la paciencia y el repliegue defensivo, hoy se aplica activamente intentando generar dividendos de las deficiencias técnicas y tácticas del adversario. A partir de esa asfixia física y mental, un equipo construye ataques de pocos metros que suelen encontrar espacios libres y movimientos desordenados para concretar situaciones de peligro.

Este fue el plan de Almagro desde el primer minuto en la frustrante noche del Nuevo Francisco Urbano. El ‘Gallo’ nunca pudo hacer pie en el partido y el “Tricolor” fue efectivo cuando logró forzar el error del local. Y en este escenario el equipo de Walter Otta naufragó en todos los aspectos y prácticamente fue un mero espectador de las intenciones del equipo de Villa Raffo.

Morón nunca encontró circuitos de juego y se mostró incapaz de encontrar una salida clara -a excepción de algún envío largo de Sebastián Martínez– ante la multitudinaria presencia visitante en las cercanías del área de Julio Salvá. No existieron las opciones de pase y siempre fue el poseedor del balón quien tuvo que arreglárselas para encontrar a un compañero. Y ante tan pocas soluciones solo aquellos que tienen talento pueden escapar a la telaraña. Pero difícilmente tengan el margen de maniobra para impactar de manera determinante en el juego.

Y allí donde los talentosos pueden salir, aquellos menos técnicos suelen agigantar sus falencias. Y así fue que Salvá regaló el primer gol, con una pobre intervención ante un tiro libre de Damián Arce que le permitió a Acosta empujar el rebote a la red. Lo mismo ocurrió minutos después cuando Nicolás Martínez regaló una pelota en la salida y Mayola pifió el rechazo dejando al uruguayo Martínez fuera de acción y a Susvielles solo para estirar la ventaja en el Ecuador de la primera etapa. Partido resuelto para el equipo dirigido por la dupla Orsi-Gómez.

Los esfuerzos de Deportivo Morón fueron insuficientes. Almagro llevó siempre el partido a donde quiso y sólo una jugada individual de Diego Cháves en la primera etapa logró molestar la tranquilidad de Horacio Ramírez, el arquero de Almagro. Y así el partido fue muriendo en vida hasta que llegó la otra presión. La externa. La de un grupo de inadaptados que se sabe poderoso y logra suspender el partido en disenso con la aplicación del derecho de admisión. Como parece que en este país siempre el hilo se corta por lo más delgado, estos fugitivos por omisión lograron su cometido e impidieron la continuidad del espectáculo. Habrá que esperar la resolución del tribunal. Aún cuando dentro del campo las cosas estaban bastante claras.

Por Nicolas Di Pasqua

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