En el Teatro Gran Ituzaingó, los discapacitados sin movilidad propia, deberán pagar el doble

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Para las familias humildes de nuestra querida ciudad, acceder a un espectáculo en el Teatro Gran Ituzaingó no es fácil, más difícil aun si hay en el grupo familiar alguna persona discapacitada. El precio de cada entrada oscila entre 250 y 350 pesos por persona dependiendo de la ubicación y la concesión que firmó el intendente no contempla la distribución de localidades entre estas familias.

La madre de Paula Agustina Gervasio, lo ha vivido en carne propia. Paula sufre parálisis celebrar y por consecuencia se traslada en silla de ruedas acompañada por su madre Silvia Antunes. La familia (solo ellas dos) son un ejemplo de perseverancia y lucha contra la adversidad. Viven en Villa Udaondo en el barrio Los Cardales, Silvia es feriante y vende en la feria “Del Productor al Consumidor” perfumes y cuadros pintados por ella misma. Hace ya unos años que está divorciada del padre de Paula, lo que la convierte en  el único sostén económico del grupo familiar.

Hace aproximadamente un mes quiso que su pequeña hija participara de un show en el Cine Gran Ituzaingó. Veamos que pasó.

Paula, la niña, es fanática de Luciano Pereyra. Cuando el cantante se disponía a dar su segunda presentación en el reciente teatro concesionado, Silvia decide intentar acceder a una entrada para su hija.

Aun cuando no existe hoy una ley que garantice que las personas discapacitadas pueden entrar gratis a espectáculos organizados por empresas privadas;( Solo existe la gratuidad en espectáculos organizados por el Estado), Silvia estaba dispuesta a que su pequeña hija pueda ver a Luciano.

Con su certificado en la mano, llegó a la boletería del teatro y le pidió a la empleada que le otorgara el beneficio de pagar solo una entrada, aludiendo que en realidad lo que quería era que su hija entrara, pero que solo lo puede hacer si va acompañada por otra persona.

La empresa accede a regañadientes a cobrándole solo una entrada, pero inmediatamente le comenta que: Posiblemente debido a la gran cantidad de personas  discapacitadas de la zona, el teatro va a empezar a cobrar las dos entradas”.  Silvia entendió de inmediato, para que Paula pueda ver a su ídolo, el Teatro le estaba haciendo un favor, pero sería la última vez, a partir de ahora, la condición de su hija,(solo puede entrar con un acompañante)  no sería tenida en cuenta. Deberá pagar las dos entradas.

Digámoslo de otra manera, para que Paula pueda entrar al teatro de ahora en más, deberá pagar el doble que cualquier ciudadano común. Su parálisis cerebral la castiga una vez más. Doble o nada.

La concesión

Debemos considerar que la concesión que firmó el Estado Municipal con la empresa Ser Tv, nada dice de las personas discapacitadas. Un repaso del acuerdo solo menciona que el Municipio dispondrá de 70 entradas por show para entregárselas gratuitamente a los vecinos. El problema es que el Intendente decidió entregárselas a quienes pagan los impuestos en tiempo y forma, esto es, a las familias más adineradas de nuestra ciudad.

Este criterio ha sido ya cuestionado por algunos concejales que pretenden que la distribución de las entradas contemple a las familias Ituzainguenses que no pueden acceder a estos espectáculos por su condición económica.

Esperamos que los empresarios reflexionen, de lo contrario lo mejor sería que revisen la concesión.

 

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