GEI: Sábado de básquet con Federico Marín

El basquetbolista Federico Marín, alero en Quilmes de Mar del Plata, visitó el club GEI el último sábado 26 de Julio para tener una charla con los jug

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El basquetbolista Federico Marín, alero en Quilmes de Mar del Plata, visitó el club GEI el último sábado 26 de Julio para tener una charla con los jugadores de inferiores que se encontraban en el segundo día de un Campus. Les hicieron preguntas, charlaron, pidieron autógrafos y hasta desafiaron a Marín a un torneo de triples. Más tarde, nos dejo hacerle una entrevista muy amablemente…

 -Bueno Fede, ya estuviste con los chicos ¿Qué sensaciones te dejaron?

-Fue un momento lindo. Poniéndome del lado de ellos, a su edad yo siempre quería estar cerca de jugadores profesionales, entrenarme o pedirle algún autógrafo. Que sea parte de un club como Quilmes hace que ellos puedan sacarse sus dudas, ganar experiencia, jugar y entrenar con más ganas. A mi me gratifica porque les puedo dar algún ejemplo o consejo. Agradezco a Gastón por haber pensado en mí.

 -¿Te acordás de alguna charla o consejo que te haya marcado en tu vida profesional?

-Siempre tuve como ejemplo a Gustavo Fernandez o Daniel Farabello. Los veía en la cancha y copiaba cosas técnicas. También, Gastón Peveri y Alejandro Pechiche fueron importantes. Mi mérito fue escuchar para crecer. Aprendí desde cómo un chico se puede manejar profesionalmente hasta cómo tener un buen desempeño dentro de la cancha. Yo siempre rescato que ellos me hayan dado consejo, que no cualquiera lo hace. Copié cosas del “Colo” Wolkowisky, Paolo Quinteros o Nico Genera dentro y fuera de la cancha: alimentación, descanso, hasta donde divertirte.

 -¿Le aconsejás no conformarse a los chicos, pese a tener talento?

-Sí, sin duda. Hoy de grande valoro cosas que de chico me decían sobre los cuidados en las comidas, descansos o elongaciones. El talento uno lo tiene de nacimiento, después está en uno saber desarrollarlo o que vaya muriendo. Algunos se conforman y no llegan a nada, porque a veces con el talento no basta. Hay que explotarlo al máximo: talento y sacrificio.

 -Tuvieron una gran temporada pasada en Quilmes, ¿en qué los motiva para la que viene?

-Muchos no nos daban como un equipo peligroso. El técnico quería que juguemos de la mejor manera y paso a paso. Ponerse objetivos puede ser un arma de doble filo: he estado en equipos que nos planteamos ser campeones y terminamos jugando los Play-Out para no descender. Nosotros agarramos rápido la idea de nuestro técnico Ramella y nos hizo creer que podíamos estar más alto de lo que todos decían. Sin embargo, nos quedó el sabor amargo de perder el clásico en cuartos de final. Soy una persona que no se conforma y este año trataremos de superar lo hecho el año pasado. Con humildad y con trabajo podemos llegar a ser un problema para varios.

 -¿Qué se siente jugar un clásico de cuidad como lo es Quilmes-Peñarol en Mar del Plata?

-Yo lo definí como una final. Durante la semana ya te hacen sentir la importancia del partido, está toda la ciudad expectante. El marco es el mejor con cancha llena que explota de público. Me siento un afortunado al jugarlo, es como un River-Boca. Las hinchadas preparando las sorpresas para el partido, viendo cómo van a colgar los rollitos o controlando que el otro equipo no haya escondido cosas en la cancha. Es algo lindo para disfrutar que cuando se gana es un placer inexplicable.

 -Aquí en el GEI transitamos un tiempo de cambios institucionales que apuntan a mejoras deportivas. ¿Sentís que pasó algo similar en Quilmes durante el último tiempo?

-Yo recién ahora me estoy llenando de la historia de Quilmes, sé que no tuvo mucha estabilidad. Todo cambio lleva un proceso, y es importante no apuntar a donde no podés. Rescato mucho que el presidente haya contratado a jugadores por 2 o 3 años. Al técnico le renovaron también. Sin duda, se está apostando a futuro. Por suerte hubo cambios rápido ya que en la Liga quedamos entre los mejores 8 equipos. El hecho de saber que una institución apueste a vos te da tranquilidad, no sentir la presión de que si no ganás podés perder un compañero. El objetivo principal es ganar un campeonato. Si hay una hinchada que se merece un título es la de Quilmes (Mdp).

 -Bueno, ahora te queda pagar la Pepsi el año que viene a Pancho (jugador de las inferiores que le ganó un torneo de triples), así que te esperamos…

-Sí, me queda pagar la Pepsi. Creí que me iba a pedir la plata, igual se lo merece. Fue un buen tiro, se lo ganó bien. Me gustó que cuando le prendieron la cámara la embocó. Ante las cámaras se agranda. En el receso del año que viene ojalá pueda venir a un entrenamiento a la noche. Agradezco a Gastón por invitarme, es un gran entrenador y ojalá lo tenga o enfrente algún día en la Liga Nacional. Muchas gracias, y un saludo a todos los chicos que me recibieron muy bien.


Por Juan Martín Morales

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