Historias de vida: “Monólogos de papá”

Historias de vida: “Monólogos de papá”

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Ezequiel Tozzi tiene 32 años, es periodista y creador del blog “monólogos de papa”, donde escribe desde el humor sobre la crianza de los hijo. Nunca se animó a contar su historia de vida, y hoy abrió las puertas de su casa para recibir a La Ciudad y entregarse a una entrevista íntima.

La vida muchas veces te sorprende y el destino que uno tenía pensado puede cambiar. Esto es lo que le ocurrió a Ezequiel Tozzi:Cuando nació el bebé dije ‘buenísimo, tengo mi casa,  mi auto, mi mujer’, y después me di cuenta que no tenía nada. Seguí adelante y nunca me puse a pensar y a sufrir por lo que había pasado”.

La charla duró más de una hora y pasó por todos los estados, desde risas y momentos de humor hasta contar su historia con un perfil más serio: “Desde los cinco meses del bebé yo ya sabía que nos íbamos a quedar los dos solos, del otro lado siempre había una excusa mejor para no estar en casa”. Ezequiel soportó ese estilo de vida hasta que Valentín cumplió un año y medio. Solos pero muy juntos aprendieron el uno del otro, a cuidarse y crecer juntos. Un lugar en donde hacía catarsis sobre su vida con su hijo fue su blog Monólogos de papá”.

Mi querido blog

“Monólogos de papa” cuenta la vida cotidiana de la crianza de los hijos, a veces cosas graciosas, y otras más técnicas, como por ejemplo cómo dormir al bebe o técnicas para calmar su llanto. “Ser papá o mamá no es salir a pasear con los nenes o sacarse fotitos espectaculares para subir a Facebook. No es que tu hijo sea hincha del mismo cuadro que vos o que tenga tus mismos gustos, es cambiar pañales, ser vomitado en la cara o cargarlo durante cuadras mientras te orina en el pecho. No es solo lo lindo, sino lo natural, lo de todos los días. Ser papá es reír y llorar a la vez”. El blog plantea problemas de manera graciosa para que sus seguidores no tomen las cosas cotidianas como el fin del mundo.

¿Papá, papá?

Muchas veces las preguntas de los niños te pueden descolocar. “¿Papá yo fui un accidente?”, fue una de las cosas que planteó Valentín. Sorprendido y dolido, Ezequiel le pudo responder: “Vos hijo fuiste un regalo, una sorpresa que me dio la vida y que no cambiaría por nada. Los adultos a veces no están acostumbrados a las sorpresas y creen que son accidentes porque no las esperaban. Sos el mayor descubrimiento de mi vida”. Seguido de esto, con la inocencia que lo caracteriza le re-preguntó: “¿Si fui una sorpresa vine envuelto como los regalos de navidad?”

Antes de ser padre Ezequiel crecía en su carrera profesional, había llegado a Canal 26 y Clarín Arquitectura, entre otros. Cuando su hijo nació y se quedaron solos tuvo que rehacer su vida profesional, pero decidió que su única prioridad era ver feliz a su hijo. Al principio fue duro: tenía que ir con Valentín a todos lados. No era fácil pedir el día en el trabajo porque su hijo estaba enfermo y nadie lo podía cuidar, los jefes no podían entender que él era padre y madre al mismo tiempo.

Pero siempre Ezequiel ve las cosas positivas en su vida y hasta las malas las cuenta con humor: “Lo mejor que te puede pasar como padre es cuando vienen de la nada y te abrazan y te dice ‘te quiero papá’, o que mirando Toy Story me diga que soy su amigo fiel. Pero después cuando te mea el tarro de agua al perro, te rompe cosas, se hace tres veces pis en la cama en la misma noche y ya no hay más sabanas, me quiero matar (risas)”.

Es un papá full time y eso a veces no le permite salir con amigos o disfrutar una salida con una chica: “Salgo como mucho una vez al mes y me pasa que muchas mujeres se enteran que soy un padre soltero que vive con su hijo y no me hablan nunca más”, afirma Ezequiel entre risas, y cuenta que en el minuto uno en que conoce a una chica, le cuenta toda su verdad.

“Soy un paparracho”

Ezequiel diferencia dos tipos de padres: el “paparrucho” y el “paparracho”. Definió los términos según lo que encontró en internet: “El paparucho es como el anticuado, el clásico, y el paparracho sería como el mamarracho, en el buen sentido. Las madres del jardín me dicen ‘no te metas en el pelotero que los revolucionás’”, confiesa este papá. Y continúa: “Amo jugar con los chicos, le compro súper héroes a mi hijo y me divierto con él. A los nenes les gusta que les presten atención, que los escuchen, pero hay que saber también controlar los caprichos”.

Además el paparracho es parte de las charlas con las madres en la puerta del colegio y tiene conversaciones en un grupo de Whats App con las mamás del jardín: “Me vuelven loco, me llegan miles de mensajes, se viven preguntando cosas y charlan de cosas que nada que ver con el jardín (risas)”.

 A la que te criaste

“Yo si tengo que rehacer mi vida, la hago con mi hijo”. Con los años las cosas se fueron acomodando y actualmente es editor adjunto de Revista Obra, editor de la revista M&F de Magistrados, bloguero de BabyCenter bajo el patrocinio de Johnson & Johnson y conductor del programa A la que te criaste.

La propuesta de radio surgió gracias a Lorena Serini quien conduce Aire en el Oeste en la 89.3 de Ituzaingó. Amiga suya desde hace muchos años, le pareció que con las notas de su blog se podía hacer un programa con buen contenido: “Quería que se entienda que el blog puede ser tanto para mamás y para papás, pero igual las que más escuchan son las madres solteras. Yo cuento cosas que le pasan usualmente a las mamás pero desde el lugar de papá”.

A la que te criaste puede ser escuchado los viernes de 18 a 19 en la 89.3. Junto a él, Lorena Serini y Cecilia Ramírez realizan distintas entrevistas con psicólogos y psicopedagogas, charlas con el Concejo de Mujeres, y brindan noticias sobre temas relacionados a la crianza de los hijos.

¿Instinto maternal?

A lo largo de su camino como padre soltero descubrió, que la frase “el instinto maternal” es un mito. El amor hacia un hijo no tiene que ver con lo que la sociedad le demanda a una madre. El bloguero no cree que alguien pueda obligar a un padre o madre amar a su hijo. Valentín vive con su padre y ve a su madre dos veces por semana unas horas. “Me molesta que me digan que soy un valiente, a las madres no se les dicen eso, es más, se supone que es un deber y eso no tiene por qué ser así”.

Salir a pasear solo con su hijo, era motivo de miradas de mujeres. Algunas se acercan y preguntan dónde está la mamá, y con buen humor Ezequiel les responde, aunque a veces le molesta que lo interroguen: “No tendría que ser raro ver a un padre solo con su hijo”. El periodista afirma que la sociedad no está preparada para convivir con historias como las de él. “Molesté mucho a un shopping famoso para que pusiera cambiadores en los baños de hombres”, recuerda. No podía sacarle el pañal a su hijo en cualquier lado y, aunque muchas mujeres lo miraban mal, él entraba al baño de mujeres y tratando de no molestar cambiaba a su hijo, hasta que después de mucho tiempo logró que en el baño de hombres pusieran el famoso cambiador de bebé.

Idas y vueltas en juzgados de menores, charlas con psicólogos, denuncias y graves discusiones fueron protagonistas en estos últimos años. Era difícil entender que el padre era el responsable de la criatura y que la madre no estaba preparada para cuidar de su hijo. “En charlas con los psicólogos se pudo definir que yo con Valentín tenía una relación de padre a hijo, pero del otro lado familiar se veía una relación de hermana mayor con un hermano menor”. Con la Nueva Constitución que se decretó este año, Ezequiel podrá pedir la paternidad legal de su hijo, aunque para él un papel no define el amor que ambos se tienen.

Sobre enseñarle a ir al baño

Todo el mundo dice “dejalo, cuando se sienta sucio vas a ver como aprende a avisar”, pero es malditamente mentira, no les importa nada. Los ves ahí, con el pañal lleno de porquería o con el calzoncillo hediondo y parece que les gusta, que disfrutan llevar ese hedor, esa tóxica putrefacción natural que te causa vómito. “Vamos a cambiarnos bebé, vamos al bañito”, pero el desgraciado te esquiva, no se deja agarrar, ole, y pasás para un lado, ole, y pasas para el otro. “¡¡Dejame sacarte esa porquería!!” gritás desaforado, porque parece que está a punto de esparcir todo por el piso.

Posteo del blog “Monólogos de papá”

Por Marilina Civale

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