Ituzaingó: Se olvidaron de “un detalle” en la inauguración del monumento Cuenta Nietos

Ituzaingó: Se olvidaron de “un detalle” en la inauguración del monumento Cuenta Nietos

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El pasado 23 de marzo, en las vísperas de la conmemoración del golpe cívico militar del 76, vecinos y vecinas de nuestra ciudad fueron parte de la “Vigilia por la Memoria”, en donde  se inauguró el monumento “Cuenta Nietos” en la Plaza San Martín, del lado sur.

El monolito, pretende visualizar la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo en su titánica tarea de restituir la identidad de los más de 500 nietos apropiados por la dictadura y con buen criterio artístico, propone ir contando las nuevas restituciones a partir del número 128, que es hoy, la cantidad de niet@s restituidos.

Un olvido imperdonable

La búsqueda de las Abuelas también en nuestra ciudad dio sus frutos. En el año 2010 y luego de muchos obstáculos y contramarchas, Ezequiel Rochistein Tauro, un vecino nuestro, recuperó su identidad convirtiéndose  así en el nieto N° 102 y hoy, orgulloso de saber quién es, milita junto a Abuelas y organismos de DDHH en Ituzaingó.

El 23 al acto, por motivos que se desconocen, Ezequiel no fue invitado y por esta razón no hubo representantes de Abuelas en esta ocasión.

La historia de Ezequiel, no es las más sencilla y hace falta recordarla. Por aquellos años (2009), la sociedad argentina y en especial el Congreso discutía una ley que le permitía a las Abuelas tomar muestras de ADN a los posibles nietos y nietas aun sin su verdadera identidad . De acuerdo a esa muestra, el Banco de Datos Genéticos, previo análisis, confirmaba la sospecha y se podía avanzar. Ezequiel , fue el primer nieto al que se le tomaron las muestras y mediante la aplicación de esa ley, pudo recuperar su identidad. “Estoy orgulloso de saber quién soy y de la lucha de las Abuelas, que en mi caso fue larga y penosa” dice Ezequiel cada vez que se le pregunta por su historia. Sus padres, María Graciela Tauro y de Jorge Rochistein, fueron fusilados en 1978 también en nuestro distrito, en Villa Udaondo, muy cerca del INTA. Él había nacido en la ESMA unos meses antes.

No haber invitado al único nieto restituido que tiene nuestra ciudad, símbolo Ituzainguense de la lucha de las Abuelas, no es “un detalle”, es una grave omisión.

 

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