La Corte Suprema Provincial volvió a condenar a Grassi. Se espera su detención

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La Suprema Corte de Justicia bonaerense le dio un duro golpe al cura Julio César Grassi: ratificó su condición de delincuente sexual y mantuvo firme la condena a 15 años de prisión por los delitos de abuso agravado y corrupción de menores. Además, el máximo tribunal provincial rechazó los recursos extraordinarios presentados por la defensa. Ahora, el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón, el mismo que lo condenó en 2010, debería ordenar la detención del sacerdote. Fuentes judiciales adelantaron que la defensa apelará el fallo ante la Corte Suprema de la Nación. Pero la querella, a cargo de Juan Pablo Gallego, consideró que la sentencia es definitiva y ya no hay lugar para un recurso federal.

Según se desprende del fallo de 165 páginas, los jueces Luis Genoud, Héctor Negri, Juan Carlos Hitters y Daniel Fernando Soria decidieron ratificar la situación procesal del condenado luego de analizar los fallos previos y el expediente que vincula al mediático sacerdote con el abuso sexual de uno de los jóvenes que permanecían bajo su tutela en la Fundación Felices Los Niños de Hurlingham.
La sentencia de los jueces del tribunal N° 1 de Morón ya había sido ratificada por la Sala II de Casación Penal y la Cámara de Apelaciones de Morón.

La Corte tampoco hizo lugar a los planteos esgrimidos por la defensa en orden a la violación de los principios de congruencia, garantía de la doble instancia, absurdo en la valoración de la prueba, arbitrariedad y, por último, a la vulneración del “in dubio pro reo” (la duda beneficia al reo).

Las denuncias sobre los ataques sexuales que sufrían los jóvenes de la fundación que Grassi encabezaba comenzaron a tomar estado público en 2002, cuando Telenoche Investiga  difundió un informe con los testimonios de dos de las victimas.
Pese a las pruebas en su contra, y gracias a un lobby sostenido desde algunas empresas periodísticas y dilaciones judiciales, el cura sólo permaneció un mes preso. Luego esperó el juicio oral en libertad y aprovechó sus contactos mediáticos para tratar de instalar su propia verdad del caso.

Recién en 2010, luego de casi un año de debate oral,  fue condenado a 15 años de prisión pero sólo por dos de los 17 cargos que pesaban en su contra. Sin embargo, tampoco fue arrestado, sino que fue beneficiado con la prisión domiciliaria, aunque sólo cumplió dos meses con la restricción y salió porque para los jueces la condena no estaba firme.

Ayer, el abogado Gallego destacó la importancia del fallo de la Corte bonaerense y reclamó la inmediata detención del imputado al señalar que “se trata de un pedófilo peligroso que fue condenado y ya tiene sentencia firme. Es un delincuente sexual que ha abusado de adolescentes que estaban bajo su custodia.”

“La sentencia es definitiva, ahora Grassi no tiene más recursos para avanzar en sus pedidos. Los jueces de todas las instancias, han confirmado su culpabilidad. El Tribunal Oral Nº1 de Morón es el competente para disponer la medida de su detención”, explicó Gallego a Tiempo Argentino.

“La Corte ha sido clara al señalar que tras haber agraviado a todos los jueces no puede volver a recurrir ante otros tribunales” añadió.

El fallo se conoció 72 horas después de la nota publicada en la edición de domingo de Tiempo, donde la querella denunciaba la existencia de un estratégico lobby de Grassi ante el Poder Judicial y el Vaticano.
En la nota, se detalló el destrato que recibió uno de los jóvenes abusados cuando intentó enviarle una carta al Papa Francisco para que lo recibiera en Roma. El incidente se registró en la Nunciatura Apostólica (la embajada del Vaticano en la Argentina) el pasado 8 de mayo.

“Por artilugios procesales, sigue en libertad y lo que es aun más grave, en ejercicio de su ministerio sacerdotal que ha utilizado para aprovechar de mi situación de indefensión”, escribió “Gabriel”, víctima del sacerdote.  «

  cronología

Denuncia. En octubre de 2002, un informe de Telenoche reveló una denuncia contra el cura Julio César Grassi que llevaba dos años dormida en los Tribunales de Morón. Lo acusaban de haber abusado de dos menores –a los que se conoció como “Gabriel” y “Ezequiel”– a los que había tenido a su cargo en la Fundación Felices los Niños, en Hurlingham.

Preso por un mes. Unos días después, Grassi fue detenido por orden de la jueza de Morón Mónica López Osornio y estuvo preso alrededor de un mes. Sin embargo, luego fue beneficiado con la libertad controlada.

Abogado detenido. Uno de los primeros abogados del cura, Miguel Ángel Pierri (el mismo que defiende ahora al acusado de matar a Ángeles) fue arrestado en mayo de 2003 presuntamente por presionar a “Ezequiel” para que se retractara.

Otro hecho. Meses después, un tercer denunciante, “Luis”, se sumó a la causa. Se trataba de un chico que dijo que había sido abusado por el sacerdote, pero en la sede de la Fundación Felices los Niños en el El Calafate, provincia de Santa Cruz.

El juicio. Luego de años de postergaciones y dilaciones judiciales, el debate oral (no fue público, salvo por el veredicto), comenzó en agosto de 2008. Un año después, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón lo condenó a 15 años de prisión, por dos hechos cometidos en 1996 sólo contra “Gabriel”. El cumplimiento de la pena se haría efectivo una vez que la sentencia quede firme, determinaron los magistrados.
 Libertad vigilada. Desde entonces Grassi fue beneficiado con la libertad vigilada primero, la prisión domiciliaria luego y la libertad con ciertas restricciones más tarde, pese a que el Tribunal de Casación bonaerense y la Cámara de Apelaciones de Morón confirmaron la condena.

Una larga espera. La causa llegó a la Suprema Corte de Justicia bonaerense en 2010 y desde entonces se esperaba una resolución sobre la cuestión de fondo. La querella, en tanto, solicitó elevar a 37 años la condena a Grassi y que se incluya a las tres víctimas. Por su parte, la defensa pidió que se anulara la condena y que se absuelva al cura. La procuradora María del Carmen Falbo dictaminó elevar la pena.

Fuente: Tiempo Argentino

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