Los “múltiples reclamos” que cancelaron a Baby Etchecopar

Atento a los múltiples reclamos de la comunidad, las autoridades del Teatro han decidido cancelar el espectáculo del sábado 22 de abril, del señor Baby Etchecopar” reza el escueto comunicado  que  la empresa concesionaria del Teatro Municipal de Ituzaingó publicara a última hora el domingo de Pascua.  La reacción no se hizo esperar: el lunes, promediando el mediodía, una catarata de improperios, descalificaciones y falsedades contra nuestro medio de prensa brotaban por Radio 10 cuando Etchecopar comenzaba su programa. La bronca era comprensible.

Tres días de debate y participación

De acuerdo  a los registros de nuestro portal de noticias, en aquellos tres días 68.782 lectores  tuvieron acceso a la información sobre la presentación de Etchecopar en nuestra ciudad. Unos 98.343 vecinos participaron del debate en las redes sociales de nuestro sitio web; la notas sobre el polémico show  fueron  812 veces compartidas en la red social Facebook y otras tantas en Twitter; La petición en Change.org en donde se le pedía al teatro que cancelara la función, fue firmada por 1864 personas.

La participación de nuestra comunidad en el caliente debate sobre Etchecopar  fue  extraordinaria. Voces en contra y a favor, vecinos que se sintieron ofendidos por el pedido de cancelación y otros tantos que se sumaban a la petición. Los argumentos fueron intensamente defendidos y a la vez atacados por quienes se involucraban en este magnífico ejercicio de participación pública en la pascua ituzainguense. Cada uno con su nombre y apellido, cada uno desde su realidad y convicción fue despertando a esta “La bella durmiente” que tenemos como ciudad, acusada mil veces de ser un dormitorio y tanas veces vilipendiada por indiferente

Actuar como comunidad

En nuestra nota sobre el pedido de cancelación, anticipábamos nuestra opinión; allí marcábamos que la petición para que se cancele la función no está basada en argumentos políticos, ni mucho menos. “La propuesta a la que nuestro diario La Ciudad se ha sumado”, decíamos en la nota “tiene como fundamento la capacidad que deberíamos tener como comunidad local de reaccionar ante actitudes individuales que afectan la sana convivencia, en el respeto al otro, la paz y la igualdad entre las personas que la componen. 

“Como comunidad (y no individualmente) nos sentimos ofendidos ( o no) y asumimos que podemos modificar, impedir o revertir acciones que son dañinas especialmente para nuestros jóvenes……

“Cotidianamente nos esforzamos para reclamarle al otro que se comporte aceptando una infinidad de reglas sociales que creemos nos hacen mejores ciudadanos y abnegados vecinos. Creer que un espectáculo público de acceso masivo que incita a la violencia y desconoce estos valores no nos hace daño, es al menos una ingenuidad.” Concluye la nota.

¿Acaso como comunidad no reclamamos cuando se suceden hechos delictivos que nos asustan y nos impactan en nuestro barrio?. Por caso: ¿No ejercemos el derecho de peticionar cuando nos falta salud, educación o servicios básicos de buena calidad?. No hubo nada distinto en el caso Etechcopar, el reclamo que muchos manifestamos tiene la misma fuente: Hacernos escuchar.

Etchecopar es la vanguardia de los que ya perdieron. De los que protestan aun por la vigencia de la ley de matrimonio igualitario, de los que escupen sobre la ley de protección integral a las mujeres, de los que pretenden gatillarles a los pibes sin otra razón que la de ser pobres. De los que aun hoy hablan de guerra sucia.

Etchecopar  viene a invitarnos a que re-discutamos todo, nos dice que  “el nuevo clima de época”  nos ampara y nos permite volver a las cavernas, matarnos a palos y rediseñar una nueva sociedad con mano dura y botas lustradas.

Nosotros, los que vivimos en  Ituzaingó, nuestra querida ciudad, los que realizamos múltiples reclamos orgullosamente se lo impedimos.

Por Dr. Sebastián Sanguinetti