Parque Leloir: problemáticas ambientales

Parque Leloir: problemáticas ambientales

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La última reserva ecológica del conurbano oeste precisa de un desarrollo sustentable y un cuidado constante. Lamentablemente, ese no siempre es el caso.

En la última década, la concientización sobre el cuidado del medio ambiente ha ido en aumento. Luego de años de vivir y realizar actividades sin pensar en el impacto que éstas producían en el planeta, las consecuencias comenzaron a notarse. Algunas de ellas son los cambios climáticos, los animales en extinción, los desastres naturales y las sequías. En todo esto, los árboles juegan un papel fundamental en la protección del medio ambiente.

Parque Leloir y Villa Udaondo conforman 240 hectáreas. Sus eucaliptos, palmeras, robles, pinos y plátanos componen la última reserva ecológica del conurbano oeste. Este paisaje lleno de árboles que tanto caracteriza a la zona y se convierte en refugio para la gente que quiere pasar una tarde con el aroma de eucaliptos y el ruido de las hojas, se debe a Carlos Thays. Thays fue un paisajista, naturalista y urbanista francés que realizó gran parte de su obra en la Argentina. El diseñó de Parque Leloir, se lo atribuye a él, y los cientos de árboles que hay son su legado.

Los árboles se encargan de proporcionar parte del oxígeno que respiramos, eliminar dióxido de carbono, proteger el suelo de la erosión y actúan de pantalla contra el viento. Esto hace que su cuidado sea fundamental y para llevarlo a cabo se necesita aplicar un desarrollo sustentable. Un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras de satisfacer las suyas propias.

Lamentablemente, no siempre se tiene en claro el impacto ambiental en Parque Leloir. “Cuando hay un desarrollo comercial no se tiene en cuenta que al achicarse las grillas también se destruyen árboles”, contó Carlos Antonio Romano, presidente de PLAC (Parque Leloir Asociación Civil). Además, Romano le explicó a La Ciudad que el principal problema que detectan es cómo la mayoría de las veces, cuando se hacen ordenanzas de excepción, no se tienen en cuenta la falta de cloacas o el impacto ambiental sobre las napas. Esto trae aparejada como consecuencia la contaminación del medio ambiente.

Es necesario remarcar la importancia del cuidado del espacio en el que se vive. Ser ambientalista no significa estar en contra del progreso y el crecimiento de la sociedad sino apoyar ese progreso pero siempre teniendo en cuenta el impacto que puede generar en el medio ambiente y cómo protegerlo. Por eso es necesario tener en cuenta un desarrollo sustentable cuando se ingresa en obras.

El 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente. Así fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1972. La idea es fomentar la sensibilización mundial sobre el cuidado de los espacios y promover la atención y acción política al respecto. En Parque Leloir se festejará el sábado 6 al mediodía en la sede de PLAC, esquina De la Vidalita y José Hernández, donde habrá comida y bebida, actividades para los chicos que integran el arte y el medio ambiente, y también se informará a los vecinos de las últimas noticias.

¿Cómo está el medio ambiente en el país?

“No tenemos a nivel país una buena defensa del hábitat”, le dijo Romano a este medio. La frase resulta acertada cuando se empieza a investigar sobre la historia de la Argentina y las políticas que se llevaron a cabo con respecto al cuidado de la gran vastedad de recursos que hay aquí.

El año pasado, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara publicó el informe “Lineamientos para una política ambiental nacional 2015-2019”. En el escrito se describen algunas de las problemáticas más importantes vinculados a esta temática.

Una de ellas es la increíble cantidad de basurales a cielo abierto. Más de 3 mil basurales que generan contaminación junto con un gran riesgo sanitario. Además, favorecen la propagación de insectos y roedores que actúan como vectores de enfermedades.

Otro grave problema es la deforestación indiscriminada. Según la Secretaría de Ambiente y Desarrollo, la Argentina pasó de tener 100 millones de hectáreas de bosques y selvas a principios del siglo XX, a tener 27 millones o menos, como lo indica el conteo de 2011.

Por otra parte, la mayoría de los glaciares de la Patagonia Argentina ha mostrado un marcado retroceso durante los últimos años debido al cambio climático regional. Esto hace necesario actualizar el inventario nacional, su importancia es inmensa ya que los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce que además de contener el  75% del cúmulo mundial, son indicadores del cambio climático.

Otras problemáticas son la caza y la pesca indiscriminada, el uso ineficiente de energía y el impacto ambiental que produce la minería. Argentina es un país con diversidad de recursos, tiene una de las mayores reservas de agua dulce del mundo, cuenta con más de 30 parques nacionales y tiene cuatro Patrimonios de la Humanidad declarados por la UNESCO: los Glaciares, las Cataratas del Iguazú, el Valle de La Luna y la Península Valdés.

La protección de todos esos recursos y la aplicación de un desarrollo sustentable no deben ser opción, sino una respuesta natural. El medio ambiente no puede cuidarse por sí solo: la tarea resta en los hombros de los políticos que deben encargarse de hacer cumplir las políticas y leyes necesarias para su protección.

Por Eliana Giménez

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