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Coronavirus: falleció en Parque Leloir importante empresario alimenticio

Coronavirus: falleció en Parque Leloir importante empresario alimenticio

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El Covid19 sigue causando estragos entre los adultos mayores , ayer a los 88 años de edad falleció a causa del virus, el empresario Cliver Ripani, dueño de la fabrica de galletitas RC. Ripani, de larga carrera en la industria alimenticia era también el padre del dueño de las galletitas Tia Maruca.

Ripani fundó hace 45 años la empresa RC, en la calle Magallanes de Ramos Mejía. Hoy cuenta con 70 operarios y produce unas seis toneladas de comestibles por cada turno de 12 horas.

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Rapani en su casa de Parque Leloir, era fanático del aeromodelismo

En un extenso reportaje al Diario La Nacion, Ripani contaba de sus comienzos en el Oeste:

Como muchos empresarios locales puedo atestiguar los infartantes ciclos económicos de la Argentina. Caí varias veces admite. Una de las primeras fue en el Rodrigazo, donde todos los cheques y valores no sirvieron más. También en la época de Alfonsín, cuando a la mañana había un precio, al mediodía otro y a la la tarde otro. Ya estaba mi hijo Alejandro trabajando conmigo y me dice ‘podemos hacer un lote, venderlo y recuperar al menos el valor de los ingredientes.”

En 1989, la hiperinflación halló a Ripani con su hogar y la fábrica embargadas. “Debía mi casa, la de Adriana, US$ 1,5 millones. Dije ‘si aflojo, voy a parar bajo el puente. Puedo comprar todo de vuelta, solo tengo que cambiar la forma de comercializar y defender a la empresa

Al menos uno de los hijos de Ripani ha decidido seguir los pasos de su padre y con un éxito para nada menor. Se trata de Alejandro, que trabajó en su fábrica varios años hasta que decidió abrirse y fundar la marca Tía Maruca, en 1998.

“Él empezó con un sistema de venta con exhibidores y me preguntó si quería entrar en la sociedad. Le dije que no mezcláramos los tantos y que fuera solo. Empezó a fabricarlas acá, le fue bastante bien y después despegó.”

Tía Maruca, la empresa que Alejandro creó siguiendo el ejemplo de su padre, se expandió rápidamente y hoy controla 5% del mercado local de galletitas, que está liderado por Bagley y Mondelez y tiene una facturación anual de $ 800 millones.

«El coronavirus fue la única crisis que pudo con su vida. Porque, como empresario, logró sortear la crisis de 2001, la hiperinflación, el Rodrigazo», lo recuerda su familia, que destacó su afición por lo que llamaba «las cosas simples»: pizza y truco con sus amigos, y conversar con sus hijos, reprodujo hoy el Cronista Comercial.

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